martes, 6 de octubre de 2015

El Born

La última entrada que escribí fue sobre el barrio de La Almedina de Almería y en esta quiero hablar de otro barrio, en este caso de “El Born” de Barcelona.

Hoy día es uno de los barrios más modernos, por sus cafés, tiendas de las mejores y exclusivas marcas y de personas que han decidido que sea su lugar de residencia. Un barrio con mucha vida y con muchas visitas de los turistas que llegan a Barcelona. Pero no por ello el barrio ha perdido su esencia, sus calles estrechas, las fachadas de las casas que parecen que se van a tocar siguen teniendo el aroma de lo que fue. Tiendas, cafeterías o locales de noche que han remodelado sus interiores para amoldarlos a sus negocios y en muchos dejando los antiguos carteles que nos recuerdan lo que hace un tiempo fueron.

Además la primera novela de Ildefonso Falcones “La Catedral del Mar” hizo mucho más conocido esta parte de la antigua Barcelona, relatándonos la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora del Mar y la vida de aquellos tiempos.

El barrio de la Ribera originariamente “La Vilanova del Mar” fue el centro económico de la ciudad entre los siglos XIII y XIV. Y digo de la Ribera porque este es el nombre de todo el barrio que tiene dos partes diferenciadas, la propia Ribera y el Borne, aunque este último se suele tomar como referencia a todo el barrio.

Se encuentra delimitado por el Paseo de Picasso, la calle Princesa hasta la calle del Riego, el Paseo del Borne, Santa María del Mar, el Pla del Palau y la Avenida de la Argentera.

Gracias al periodo de gran productividad de la agricultura en el siglo XI, resurgieron las ciudades, y debido al excedente agrícola se desarrolló el comercio y después la artesanía. De ahí muchos de los nombres de sus calles corresponden a oficios y artesanos, tenemos como ejemplo: calle de la Espartería, de los Sombrereros, de los Caldereros, etc.

Entre la desecación de las lagunas y el terreno que la costa le ganó al mar, propició el rápido crecimiento de este barrio.

En ella nos encontramos con la ya mencionada Iglesia de Santa María de las Arenas o del Mar, que era una pequeña parroquia de marineros y pescadores edificada en el siglo X en el arenal frente al mar. La Basílica Menor del gótico catalán fue edificada entre 1329 y 1383 de la que se acuerda que la obra había de pertenecer a los feligreses de la zona del puerto y de la Ribera, únicos responsables materiales del templo, ya que ellos fueron quienes la sufragaron, bien con su dinero o bien con su trabajo. Parece ser que en la construcción participó activamente toda la población de la Ribera, en especial los descargadores del muelle, llamados galafates de la Ribera o bastaixos, los cuales llevaban las enormes piedras destinadas a la construcción de la iglesia desde la cantera real de Montjuïc y desde las playas, donde estaban los barcos que las habían traído a Barcelona, hasta la mismísima plaza del Borne, cargándolas en sus espaldas, una a una.


A pesar de la gran masa de visitantes pasear por sus calles es una gozada!!




























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