La última entrada que escribí fue sobre el barrio de La
Almedina de Almería y en esta quiero hablar de otro barrio, en este caso de “El
Born” de Barcelona.
Hoy día es uno de los barrios más modernos, por sus cafés, tiendas
de las mejores y exclusivas marcas y de personas que han decidido que sea su
lugar de residencia. Un barrio con mucha vida y con muchas visitas de los
turistas que llegan a Barcelona. Pero no por ello el barrio ha perdido su
esencia, sus calles estrechas, las fachadas de las casas que parecen que se van
a tocar siguen teniendo el aroma de lo que fue. Tiendas, cafeterías o locales
de noche que han remodelado sus interiores para amoldarlos a sus negocios y en
muchos dejando los antiguos carteles que nos recuerdan lo que hace un tiempo
fueron.
Además la primera novela de Ildefonso Falcones “La Catedral
del Mar” hizo mucho más conocido esta parte de la antigua Barcelona,
relatándonos la construcción de la Iglesia de Nuestra Señora del Mar y la vida
de aquellos tiempos.
El barrio de la Ribera originariamente “La Vilanova del Mar”
fue el centro económico de la ciudad entre los siglos XIII y XIV. Y digo de la
Ribera porque este es el nombre de todo el barrio que tiene dos partes
diferenciadas, la propia Ribera y el Borne, aunque este último se suele tomar
como referencia a todo el barrio.
Se encuentra delimitado por el Paseo de Picasso, la calle
Princesa hasta la calle del Riego, el Paseo del Borne, Santa María del Mar, el
Pla del Palau y la Avenida de la Argentera.
Gracias al periodo de gran productividad de la agricultura en
el siglo XI, resurgieron las ciudades, y debido al excedente agrícola se
desarrolló el comercio y después la artesanía. De ahí muchos de los nombres de
sus calles corresponden a oficios y artesanos, tenemos como ejemplo: calle de
la Espartería, de los Sombrereros, de los Caldereros, etc.
Entre la desecación de las lagunas y el terreno que la costa
le ganó al mar, propició el rápido crecimiento de este barrio.
En ella nos encontramos con la ya mencionada Iglesia de Santa
María de las Arenas o del Mar, que era una pequeña parroquia de marineros y
pescadores edificada en el siglo X en el arenal frente al mar. La Basílica
Menor del gótico catalán fue edificada entre 1329 y 1383 de la que se acuerda que la obra había de pertenecer a los feligreses de la zona
del puerto y de la Ribera, únicos responsables materiales del templo, ya que
ellos fueron quienes la sufragaron, bien con su dinero o bien con su trabajo.
Parece ser que en la construcción participó activamente toda la población de la
Ribera, en especial los descargadores del muelle, llamados galafates de la
Ribera o bastaixos, los cuales llevaban las enormes piedras destinadas a la
construcción de la iglesia desde la cantera real de Montjuïc y desde las
playas, donde estaban los barcos que las habían traído a Barcelona, hasta la
mismísima plaza del Borne, cargándolas en sus espaldas, una a una.
A pesar de la gran masa de visitantes pasear por sus calles es
una gozada!!




No hay comentarios:
Publicar un comentario